Una mala alimentación puede afectar de manera negativa a la salud y aumentar el riesgo de padecer ciertas enfermedades. Por eso debemos adquirir hábitos de vida saludable desde jóvenes y mantenerlos durante toda la vida, combinados con ejercicio físico y descanso adecuado.

Si estás entre los cientos de personas que quieren dejar de lado la comida basura, los alimentos precocinados y las malas costumbres nutricionales, empieza a hacer cambios en tu vida, para dotarla de un mayor bienestar.

Malos hábitos

Si tienes hijos, inculca en ellos el gusto por una dieta sana y natural, alejada de los modelos de importados de otros países, donde priman los carbohidratos, las grasas saturadas, los azúcares añadidos y los conservantes. Las malas rutinas alimentarias que han ido arraigando en los últimos años convierten a España es uno de los países de Europa con mayor tasa de obesidad infantil, con un índice del 41,6 por ciento en niños con edades comprendidas entre los 6 y 9 años.

Horarios

Recientes estudios sugieren que además de lo que comes, también cuándo lo haces afecta a tu salud. Muchos procesos metabólicos, como los causantes del apetito, la digestión y el metabolismo de la grasa, el colesterol y la glucosa, siguen patrones que se repiten cada 24 horas. Por eso los horarios irregulares favorecen la obesidad, la presión arterial alta y diabetes tipo 2, independientemente de cuántas calorías totales consumas.

Alimentos precocinados

Muchos hogares abusan de los platos preparados y esto supone una serie de desventajas para la alimentación. Aún así, esta clase de cocina elaborada no equivale a comer poco sano. Sin embargo, con un producto de este tipo se pierde el control sobre la cantidad de grasa, el tipo de aceite y los aditivos usados. Lo ideal es que los alimentos con esta clase de preparación no supongan más de un 30 por ciento de tu dieta.

Comida basura

Seguro que ya sabes todos los inconvenientes de las cadenas de comida rápida, también conocida como comida basura: más azúcar, demasiada sal, excesivas calorías, grasas animales, saborizantes, conservantes y muy bajo valor nutricional.

Consejos

Aquí tienes algunas formas de hacer cambios saludables en tus hábitos alimenticios:

  • Incluye más frutas, productos lácteos bajos en grasa (leche, yogurqueso fresco…), verduras y alimentos integrales en casa, en la mochila del colegio o en el trabajo.
  • No te saltes o retrases comidas.
  • No comas entre horas o fuera de tu dieta habitual.
  • Bebe más agua y evita las bebidas azucaradas.

Conclusión

Conseguir una buena alimentación, que te aporte salud y bienestar, es como dejar de fumar, algo que solo tú puedes decidir y llevar a cabo con determinación. Mejorar tu estilo de vida te hará sentirte mejor, más vital y saludable. Pero para conseguirlo, antes debes librarte de los malos hábitos que perjudican tu dieta.

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