Lácteos y enfermedades. Mucho se hablado del impacto que los primeros tienen en las segundas y, por suerte, hoy en día sabemos que el consumo de lácteos ayuda en la prevención de enfermedades. Con un consumo de 2,3 millones de toneladas métricas solo en España, parece un tema relevante.
Como es lógico, no se trata de que los lácteos resulten la panacea universal, aunque ayudan en muchos problemas. Lo importante es que su consumo se circunscriba siempre a una dieta equilibrada, de manera que puedas obtener los máximos beneficios.

 

Lácteos y enfermedades: ¿cuáles de ellas ayudan a prevenir?

Como te contamos, el consumo de lácteos no ha de considerarse un tratamiento en sí mismo, sino una contribución a hacer más eficiente tu nutrición.

Si mantienes una alimentación equilibrada fortaleces tu metabolismo. Esto conducirá a la prevención de otros problemas que podrías desarrollar al carecer de ciertos nutrientes. ¿Quieres saber cuáles son?

Anemia

La leche tiene un alto índice de proteínas, que te ayudarán a mantener tus músculos fuertes y a pleno rendimiento. Por ello, conviene que apuestes por los lácteos altos en grasa, cuyo aporte nutricional es mayor que los productos desnatados.
Si padeces un trastorno como la anemia, los lácteos son una forma extraordinaria de recuperar tu peso saludablemente. Además, proporcionarás a tu cuerpo una fuente de nutrientes extraordinaria, que podrá absorber con facilidad.

Trastornos del crecimiento

En el caso de los menores, los lácteos y enfermedades van de la mano. Es decir: si los niños no los consumen, desarrollarán problemas en el crecimiento, que pueden, incluso, manifestarse en la madurez.
Precisamente por eso, la naturaleza proporciona un período de lactancia a las personas que, en todo caso, puede ser compensado con el consumo de lácteos prescrito por el médico en caso de que la madre no pueda dar el pecho.

Enfermedades intestinales

Hoy en día la ciencia ha avanzado mucho, por lo que se sabe que los productos lácteos contienen bacterias beneficiosas para tu sistema digestivo. Esto, especialmente cierto en el caso del yogur, sirve para evitar las temidas disbiosis intestinales, causantes de problemas como las migrañas, ansiedad, depresión, etc.
Si padeces algún trastorno digestivo, una buena medida sería que incrementes el consumo de lácteos selectos. Como te comentamos, el yogur debería estar siempre presente, sobre todo si es natural, sin azúcar ni edulcorantes.

En conclusión, los lácteos juegan un papel fundamental en la prevención de enfermedades, pero también representan una enorme ayuda para tu metabolismo. Por este motivo, si quieres mejorar tu metabolismo, sentirte mejor y mantener tu cuerpo sano, mantén una dieta equilibrada, consume lácteos sin abusar, haz algo de deporte y bebe agua. Como ves, el consumo de lácteos puede ser tu mejor aliado para alcanzar un alto nivel de bienestar.

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