La historia de

Mantequerías Santi

Todo comenzó una mañana de marzo, allá por 1950, como consecuencia de la inquietud de don Santos Saez...

Las raíces de una historia familiar

Verdadera pasión

La historia de Mantequerías Santi se remonta a 1950.
Su fundador, Santos Sáez, comenzó trabajando como repartidor de queso fresco antes de comenzar su andadura por solitario y fundar la empresa tal y como hoy la conocemos aunque ya por aquel entonces, debido a su inquietud, la jornada laboral continuaba una vez había terminado su labor ya que compraba los excedentes del día y se dedicaba a venderlos por su cuenta.

Con el tiempo, su afán de superación y un sentido comercial extremadamente desarrollado le llevaron a comenzar su andadura profesional en solitario. Decidió independizarse e iniciar la búsqueda de un proveedor que le garantizase lo que, sin saberlo en ese momento, se convertiría en el leitmotiv que ha acompañado a Mantequerías Santi hasta el día de hoy: la calidad

Así fue como, en la estación del ferrocarril de Bilbao, comenzó a construir su red de relaciones comerciales. Hay que tener en cuenta que en aquella época las mercancías llegaban por tren, por lo que dicha estación se convertía en el centro neurálgico para el comercio local. Esto supuso la simiente del Queso Fresco de Burgos y la Cuajada SANTI que conocemos hoy en día.

De repartir en una simple carretilla a repartir con una bicicleta y a instalarse en unos almacenes casi en precario y, de ahí, a poder comprar, a comienzos de la década de los 60, el primer vehículo SANTI: una ambulancia de la II Guerra Mundial.

Al mismo tiempo, se adquirieron los primeros almacenes de la empresa, unos locales comerciales en la Calle García Salazar de Bilbao, a los que se dotó de los medios necesarios para la época

Con el paso del tiempo, aquella vieja ambulancia se había trasformado en una pequeña flota de vehículos isotermos, lo que suponía un gran avance para aquella época.
A su vez, al disponer de más medios y espacio para almacenarlos, se fueron incorporando otros productos lácteos como quesos de tipo manchego, quesos de nata (hoy conocidos como queso de Cantabria), quesos de importación…

En este momento, Mantequerías Santi empieza a representar a otras firmas de productos lácteos que querían comenzar su expansión a nivel nacional y que buscaban distribuidores en cada provincia. Así fue como comenzó a representar firmas como El Gran Cardenal, Los Claveles, La Vaca que Ríe o Los Claveles, entre otras.

A finales de la década de los 60 y ante el crecimiento que estaba experimentando, la empresa se traslada a unos nuevos locales en Begoña, considerado en aquellos tiempos las afueras de Bilbao.

Se inauguraron a comienzos de los años 70 y supusieron el total despliegue de Mantequerías Santi que consiguió posicionarse en la práctica totalidad de establecimiento de alimentación de Bizkaia.

De este momento en adelante, la cartera de clientes continuó aumentando mientras la empresa siguió apostando por una mejora continua tanto de productos como de medios, incorporando nuevos y más modernos camiones a su flota.

A comienzos de la década siguiente, en lo años 80, se incorporaron equipos de frío a todos los vehículos de reparto y se modernizaron todas las instalaciones frigoríficas asegurando la cadena de frío a lo largo de todo el sistema de distribución.

Fruto de la evolución natural de la empresa, a finales de los años 90, se decidió buscar unas nuevas instalaciones más acordes con las nuevas necesidades.

En septiembre de 2006, inauguramos las instalaciones que ocupamos en la actualidad (más de 2.600m²) para poder ofrecer a nuestros clientes actuales y futuros, la máxima calidad y el mejor servicio.